Hijo mío:
Nunca pensé escribirte estas líneas y tengo la certeza que sea como sea las leerás. Desde hace más de un año que has brindado una lucha encarnizada. Desde mayo de 2011 dejaste de disfrutar lo que la mayoría de los niños disfrutan. Dejaste de jugar a la pelota, dejaste de correr, de celebrar ciertos cumpleaños, del día de la mamá, del papá, de celebración de año nuevo, de la escuela, de la playa, del Mac Donald, del viaje a Melipilla y un sin fin de etcéteras. Desde hace más de un año supiste de hospitalizaciones eternas, de quimios, de punsiones lumbares, de mielogramas, de inyecciones, de transfusiones de plaquetas, de UCI, de tías y tíos enfermeros, paramédicos, auxiliares y de la doctora Ocheretti.
Amado hijo, has sufrido bastante y nosotros también. Todos han y siguen admirando tu valentía, tu fortaleza, tu ternura y de tu capacidad de reír.
A pesar, que aún en el fondo de mi corazón sigo con la esperanza que te quedes con nosotros, junto a tu madre creemos que nadie más que tú tiene el derecho de descansar, nadie más que tú se merece dejar de sufrir. Descansa hijo, descansa. Vuela hijo, vuela. Busca la tranquilidad, busca la paz. Ven a casa, abrázame, acuéstate a nuestro lado, déjame sentir de nuevo tu olorsito.
Hijo mío, si es tu voluntad partir, hazlo. Anda al encuentro de la abuelita Juana, de Alvarito, juega con el niño Tomy, con Katia, con Alyson, con Gabrielito Tobar y con tantos niños que han partido. Encuéntrate con Dios, con María, con San Charbel a quien cada día junto a tí rezamos. Cuida y protege a nuestros niños, en especial a aquellos que sufren como tú.
Perdón hijo mío si alguna vez no te comprendí, perdón hijo mío si alguna vez me equivoqué. Creo que mientras estuvimos juntos nos disfrutamos bastante. Me siento orgulloso de ti hijo. Eres un ejemplo para mucha gente y créeme que muchos sabrán de tu historia.
Hemos luchado bastante, mucha gente ha llorado por ti, ha sufrido por ti, se ha conmovido contigo y te han terminado por admirar. Eres grande Fran. Eres grande.
Mi principito valiente, no me estoy despidiendo pues estaremos juntos para siempre. Busca la felicidad hijo. Te amamos demasiado. Tu madre, tu hermana, el hermanito o hermanita que se llamará Matilda Francisca o Vicente Francisco, te abrazará cada día, te recordará cada día.
Francisco, quiero que sepas que estabas equivocado, tu padre sí llora y lo hace bastante.
Te amo, más que a mi propia vida.
Esperando tu decisión y la voluntad de Dios, te abraza, besa, acaricia y te espera
TU PADRE
| Tweet |
